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miércoles, abril 09, 2008

LA VACUIDAD DE NUESTRAS PREOCUPACIONES

Entre nuestras grandes preocupaciones están el paro, la economía, el terrorismo y la vivienda. ¿Hacemos algo para remediarlos, o sólo damos palos al agua y miramos en otra dirección? ¿Son de verdad nuestros grandes problemas? …


El paro y las dificultades económicas se encuentran en el primer puesto de cosas que preocupan a los españoles, y las universidades se quedan vacías. El problema real respecto a este caso es que a los 16 años es más atractivo trabajar para comprarte una moto y unos años después el coche que seguir estudiando. ¿Por qué? Porque estudiando tienes la posibilidad de no trabajar en algo sobre lo que has estudiado. Entonces para qué voy a estudiar, me meto a trabajar y me saco unas "pelas". ¿Qué ocurre con esto? Pues que no hay mano de obra cualificada y no se crean empleos para gente cualificada que a su vez crearía puestos para gente menos cualificada (transporte, limpieza, administración,…). Queremos vivir bien ahora sin mirar hacia el futuro. Eso está muy bien. Carpe diem. Y cuando pase el ahora, ¿entonces qué? Preocupación por el empleo.


La economía está en segundo lugar con un 36,4%. Si se han dado cuenta en el bloque anterior también estaban las dificultades económicas (bolsillo, bolsa de la compra,...). Vayamos a la economía. Pregúntele a alguien por la gestión de las Comunidades Autónomas y verá como nadie sabe nada. ¿Cómo están los tipos de interés? Vaya, no lo sé. ¿Ha subido la hipoteca variable? Se me ha olvidado mirarlo, pero mañana te lo digo (mejor si no me preguntas). España deja de recibir inversión exterior. ¿Y eso me influye? A la gente le preocupa algo de lo que no tiene ni idea. Seguro que si encuestaron a mi abuela dijo que le preocupaba la economía, y apenas sabe contar.


En el tercero me detendré algo más. El terrorismo. Cualquier español tiene la posibilidad de 1 entre 22 millones de morir por un acto terrorista. De que me toque el gordo en la lotería de Navidad tengo 14,5 millones. ¿Por qué no nos preocupamos por los ataques al corazón (posibilidad 1/5), por el cáncer (probabilidad de que sea la causa de la muerte de 1/7),…? Es más fácil que la causa de la muerte hayan sido los fuegos artificiales (1/340.733), el ser mordido por un perro (1/117.127), el ser alcanzado por un rayo (1/79.746), por intoxicación etílica (1/10.048), por estupefacientes y alucinógenos (1/406), por una accidente de coche (1/237) o en accidente peatonal (1/626), entre otras muchas cosas. Con el terrorismo ocurre como con el espacio, parece que está lleno de estrellas, pero hay una distancia entre ellas de varios miles de años luz como poco. No soy contrario de considerarlo como un problema, lo es, pero no a la altura que lo ponen algunos. Las “3C” si son un problema, es decir, las muertes cardiovasculares (probabilidad: 1/5”), por cáncer (1/7) y por carretera (la probabilidad de morir en cualquier tipo de vehículos es de 1/84), o lo que es lo mismo, un 35% de posibilidades de que la causa de nuestra (lejana) muerte sea una de estas tres. Aterrador...

En la vivienda no me detendré mucho, sólo que es una mala costumbre que tenemos los españoles y esto es culpa de la posibilidad de hacer negocio. Todos queremos una casa, pero algunos quieren siete porque tienen más dinero y se revaloriza a un ritmo trepidante. ¿Qué puede ocurrir? Crisis hipotecaria, caída del precio de la vivienda, empresas a la ruina, bancos en delicada situación,… En otros países lo normal es vivir de alquiler, cierto es que aquí el alquiler es muy caro. ¿Pues que den ayudas? El hecho de darlas no cambia mucho la situación, hace que empeore. En algunos anuncios vemos que si antes pedían 1000€ ahora piden 1000€ más ayuda. Esa ayuda son los 210€ que da el Gobierno. Es decir, que esta solución ha subido el precio. Y esto lo pueden comprobar. Cuando vean “más ayuda” llame y pregunten. Claramente os dirán que “es la ayuda que da el Gobierno”. “¿Pero eso es legal?” “Lo siento, ya está alquilado”.


Como os he querido mostrar, tenemos como problemas las cosas que salen en la tele. No es noticia morir por cáncer y casi tampoco morir en la carretera o por drogas, pero sí lo es morir por el terrorismo. La noticia no es que un perro muerda a un niño, eso pasa todos los días. La noticia es que un niño muerda a un perro. Pues eso es lo que nos muestran y, tal y como están las cosas actualmente, lo que nos muestran es lo que existe. Muchas gracias.

domingo, febrero 03, 2008

LUDOPATIA: JUEGO EN EL TODOS PIERDEN, MENOS UNO...

Se empieza como una distracción echando una moneda, sin darte cuenta, lo que te ha sobrado de un café. Puede gustarte y juegas de vez en cuando. Es casi insignificante. Después juegas casi a diario y empiezas a creer que todo es ganar. Efectivamente, no es así, ya que la mayoría de las veces se pierde y se llega a un punto en el que cuanto más juegas más pierdes y más quieres recuperar lo perdido. Pero no puedes. En este punto lo peor que se pierde no es el dinero, es la razón humana.


Se sigue pidiendo dinero, inventado excusas como que te han puesto una multa, que debes una letra de la casa y si no la pagas te desahuciarán, que has dejado embarazada a la hija de tu vecino y quieres llevarla a que aborte,… hasta se llega a robar, no sólo en tiendas, también el dinero que han ahorrado tus hijos.


Se imaginan a Ricardo III diciendo: “¡Un juego, mi reino por un juego!”, en vez de por un caballo.


La ludopatía es un fenómeno muy actual y, quizás, demasiado corriente. Se estima que entre un 5 y un 10% de la población española la padezca, y, de ese porcentaje, sólo estarían bajo tratamiento el 10%. Por supuesto, las ayudas que ofrece el gobierno son prácticamente nulas, o por lo menos muy escasas; pero los ingresos que por el juego recibe son muy importantes.


Podríamos definirla como “una enfermedad adictiva en la que el sujeto es empujado por un impulso incontrolable por jugar. Se llega a perder la dignidad como persona, que es lo que más duele perder; el diálogo con las personas; todo: trabajo, amigos, familia,… Se termina convirtiendo en un descontrol de los impulsos”. Así la definía José Herrera Ramírez, presidente de ATEJ Manzanares (Asociación Terapéutica del Juego).


El juego de azar es más antiguo que el dinero, se tienen noticias de él desde el 2000 a.C, y tuvo cierta importancia en civilizaciones antiguas como la egipcia, la griega y la romana. Pero no se empezó a estudiar hasta 1975. En 1978 se lo define como juego patológico. Hasta 1980 no se llama enfermedad a la adicción al juego.


Muchos piensan que la ludopatía no es una enfermedad sino un vicio. Según el diccionario de la RAE, enfermedad es “alteración más o menos grave de la salud”, y vicio: “falta de rectitud o defecto moral en las acciones”. Viéndolo así, la ludopatía produce una alteración en la salud de una persona, aunque parezca un defecto moral, y presenta unos síntomas más o menos claros.


Un detalle importante es que no todo el que juega es un ludópata, de la misma manera que no es un borracho todo el que se bebe una cerveza, ni drogadicto todo el que se fuma un porro. El problema viene cuando se depende de ello. Cuando se puede controlar no tiene ningún inconveniente. Lo que ocurre es que para muchos se convierte en un refugio y esperan cambiar su futuro, o por lo menos, en el caso del juego, tener la posibilidad de saborear el triunfo.

Cuando empieza a ser un problema, se pierde el diálogo, se empieza a llegar más tarde de lo normal, se padece ansiedad generalizada, se tiene un cambio de carácter, se expresan pensamientos recurrentes al juego, se comienza a mentir más de lo normal y a tener extrañas anécdotas, se buscan discusiones le permitan irse y hacer lo que más le gusta, jugar, aunque eso suponga la ruina.


Hay unos pasos importantes para salir de las garras del juego. Primero, es el paso que siempre cuesta más trabajo dar, hay que reconocer que se tiene una enfermedad. Segundo, hay que tener claro que no se puede dejar cuando se quiera, es como el tabaco o el alcohol, se necesita un sacrificio. Por último, buscar un tratamiento.


Según el director de ATEJ de Manzanares, las personas que van a tratamientos obligadas por la familia, son las que más problemas tienen para salir. Aquéllas que lo hacen voluntariamente ya son conscientes de que tienen un problema, por lo que el primer, y más difícil, paso ya está dado. Si se quiere ayudar, más que forzar hay que intentar abrir los ojos. Desde luego no es algo que se cure solo.


Un proverbio ruso dice: “Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla”

jueves, junio 28, 2007

¿QUÉ OCURRIRÁ SI DEJA DE CRECER LA POBLACIÓN?

Nuestro sistema solo permite el crecimiento. Centrémonos en España. Si no aumenta la población todo se derrumba. El tema central en unas décadas será el mantenimiento de las pensiones, educación gratuita, sistema sanitario universal y gratuito, becas y ayudas para el desarrollo,… La economía se derrumbará si sigue igual. Actualmente hay, en España, 7,3 millones de jubilados, de los cuales alrededor de dos millones son octogenarios. Teniendo en cuenta que el país ronda los 44 millones, hablamos del 16% de la población. Si aproximadamente el 15% son menores de 16 años, el 31% de sus habitantes no puede trabajar. Además, el 40% de las mujeres no se han incorporado al mundo laboral, trabaja en casa o de otras formas que no contribuyen a la seguridad social, es decir, otro 19% del total. Más un 8% de paro (unos 2 millones, que representan el 4,5% de la población total). En España no trabaja el 54,5% de la población, más de la mitad.Si no tuviésemos inmigración, ese número seguiría aumentando. Según el ministro de economía, necesitamos de 350.000 a 600.000 inmigrantes al año para mantener la economía. Además, estos inmigrantes son los que han hecho que el índice de natalidad aumente, ya que si no podría ser negativo y perderíamos población. Para aquellos que miren mal la inmigración, que piensen en su futuro, cuando tengan 80 años y no puedan trabajar. Si no hay trabajadores suficientes, o hay más jubilados que trabajadores, directamente no habrá el bienestar actual y los primeros en caer, serán la sanidad y la educación pública, así como el reciente cuarto pilar de bienestar: la ley de dependencia. ¿Y qué puede hacer un anciano con 80 años, sin hijos que le cuiden y con un país repleto de inmigrantes a los que odia?
Un primer escalón por subir podría ser acabar con las diferencias de género, aprovechar lo que ahora nos ofrecen para desarrollarnos e intentar que la integración en nuestro país sea más fácil. Y un segundo paso, aplicar políticas de apoyo a la familia para que no sea tan difícil y caro tener hijos. Cabe destacar que España es el país de la Europa de los 27 que menos dedica del PIB a la familia (y somos la octava potencia económica), con menos del 1%, por detrás de países como Polonia, Bulgaria, Rumanía, Portugal,...

jueves, marzo 16, 2006

OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO



Los objetivos del milenio

1. Erradicar la extrema pobreza y el hambre
2. Lograr la educación primaria universal
3. Promover la igualdad entre los géneros
4. Reducir la mortalidad infantil
5. Mejorar la salud materna
6. Combatir el VIH-SIDA, la malaria y otras enfermedades
7. Asegurar la sostenibilidad ambiental
8. Consecución de un pacto global para el desarrollo


El 8 de septiembre del año 2000, 189 jefes de estado y de gobierno aprueban en la sede de las Naciones Unidas la Declaración del Milenio. Un documento por el que se comprometen a poner en práctica las políticas necesarias para alcanzar, en 2015, los llamados OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO.

Los Objetivos del Milenio sólo son alcanzables si los países más favorecidos se comprometen en su consecución creando estructuras económicas que repartan mejor las riquezas del planeta.
El objetivo 8 pretende la creación de un pacto global para el desarrollo, un compromiso firme que una recursos y voluntades de gobiernos, sociedad civil y sector privado.
Es fundamental que los países del norte entre los que se encuentra España pongan en marcha políticas específicas en tres materias: DEUDA EXTERNA, COMERCIO INTERNACIONAL Y AYUDA OFICIAL AL DESARROLLO.
Entre 1970 y 1997 la deuda externa se multiplicó por 16 alcanzando 1,96 billones de dólares.
Dos terceras partes de los países en desarrollo gastan más en el servicio de la deuda externa que en la prestación de servicios sociales básicos.
La deuda externa contraída con España supera los 11.500 millones de euros. Seis de los países que mayor deuda tienen con España están entre los 10 países con un índice de desarrollo humano más bajo. Condonar esta deuda no supondría un gran esfuerzo financiero.
El acceso a los mercados internacionales de las exportaciones delos países pobres (productos de la agricultura, textiles, pesca, etc) aceleraría el crecimiento y crearía puestos de trabajo, fomentando así el desarrollo humano y reduciendo la pobreza.
Un aumento del 1% de las exportaciones en los países en desarrollo libraría a 128 millones de personas de la pobreza.
La inversiones en desarrollo humano en los países de bajos ingresos tienen rendimientos muy elevados. Las ayudas oficiales desempeñan una función importante para fortalecer su capacidad de usar eficazmente los recursos y salir del círculo vicioso de la pobreza.
Es necesario que los países ricos aporten la cantidad comprometida del 0,7%, y que esta ayuda se dirija a servicios sociales básicos.
Para lograr los Objetivos del Milenio se necesitarían entre 50.000 y 100.000 millones de dólares adicionales, lo que supondría duplicar la cantidad actual de ayuda.
España destina tan sólo un 0,24% de su PIB a ayuda oficial al desarrollo. Sólo Dinamarca, Holanda, Luxemburgo, Noruega y Suecia superan el 0,7%.

Acude a www.sinexcusas2015.org y firma la petición para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

lunes, marzo 13, 2006

¿ESTÁS ATRAPADO POR EL JUEGO?


El presidente de A.T.E.J. Manzanares (Asociación Terapéutica del Juego), José Herrera Ramírez, accedió a una entrevista para denunciar la excesiva expansión de los juegos de azar, en los cuales las personas con problemas encuentran refugio, al final el juego acaba arruinándoles económicamente y físicamente, perdiendo todo lo que importa en la vida, familia, amistades, trabajo, etc. son los jugadores patológicos, ludópatas.

Para opinar sobre la ludopatía primero hay que saber su significado, “es una enfermedad adictiva en la que el sujeto es empujado por un impulso incontrolable por jugar. Se llega a perder la dignidad como persona, que es lo que más duele perder, el dialogo con la familia, todo, trabajo, familia, hijos, etc. Se empieza con la falta de diálogo, unos gastos excesivos y es la falta de control de los impulsos”. También cabe saber que en realidad no es un vicio, sino una enfermedad, aunque no lo vea así la mayoría de la sociedad.

Las primeras máquinas fueron las de un duro, luego cinco duros, y luego ya empezaron a subir. Empezó como una distracción, porque una máquina en la que se echaba un duro, “poco puede ser”, luego vinieron las máquinas tragaperras en las que las apuestas en algunas ocasiones, ya eran importantes. El problema viene cuando una persona adictiva ha echado por primera vez a una máquina, le toca un especial, o un premio importante, porque seguiría echando, hasta endeudarse y arruinarse, perdiendo el control sobre sí mismo.

Actualmente, entre el 5 y el 10% de los españoles padecen esta enfermedad, y sólo están bajo tratamiento, aproximadamente, el 10%.

Las ayudas por parte del Gobierno son prácticamente nulas; ahora están empezando a tomar conciencia de esta enfermedad, por ejemplo, instituciones como Sanidad y Bienestar Social, que son las que están tomando cartas en el asunto y están intentando colaborar con las asociaciones de ayuda a la ludopatía directamente, haciendo publicidad, propaganda, de vez en cuando dan algún tipo de subvenciones, a pesar de que toda ayuda por parte estatal se agradece, aunque las ayudas son bastante pequeñas, para gastos de prevención y detección y tratamiento del ludópata.

De momento, los beneficios que obtiene el Gobierno con los impuestos sobre el juego, son muchísimos, porque no sólo son de máquinas tragaperras, sino también de loterías, bingos, casinos, etc. y eso sube muchísimo los ingresos de una economía como es la española.

La forma de comenzar una adicción es muy sencilla y casual la mayoría de las veces, nadie se da cuenta de que está entrando en un mundo altamente adictivo. Se empieza echando una moneda, sin darte cuenta, lo que te ha sobrado de un café, puede gustarte y juegas de vez en cuando, es algo insignificante, después juegas casi a diario y empiezas a creer que todo es ganar, y efectivamente no es así, ya que la mayoría de las veces se pierde y llega un punto en el que cuanto más juegas más pierdes y quieres recuperar lo perdido, pero nunca podrás recuperar lo perdido, ya no el dinero, se pierde la razón humana.

Para que una persona, se dé cuenta de que es ludópata, lo primero que tiene que hacer es reconocer que tiene una enfermedad, de que le está ocasionando unos gastos y que está generando un malestar social, familiar y laboral. Lo que pasa que el ludópata en sí, no es el primero que se da cuenta en reconocerlo, le tienen que descubrir. La familia se tiene que dar cuenta cuando el sujeto pierde el diálogo, empieza a llegar más tarde de lo normal, padece ansiedad generalizada, tiene un cambio de carácter, expresa pensamientos recurrentes sobre juego, comienza a mentir más de lo normal y a tener extrañas anécdotas, intenta tener una discusión o que se la provoquen para salirse y hacer lo que más le gusta, jugar, etc.

Lo primero que tiene que hacer la persona en sí para salir de esta enfermedad, es tomar conciencia de que es un enfermo que tiene una adicción, y tiene que tener claro que no se puede dejar cuando se quiera, es como el alcohol o el tabaco, te pones delante de una máquina y ya todo son máquinas, entonces sientes una necesidad excesiva por jugar. La persona puede terminar de jugar y arrepentirse, pero a otro día, o al rato, ha vuelto a coger dinero para volverlo a jugar, para recuperar lo perdido anteriormente. Entonces, se empieza a pedir dinero, incluso llegas a coger dinero a tus hijos, pedir dinero a tu hermano inventándote cualquier cosa, como que te han puesto multas, que has dejado embarazada a la hija de tu vecino y la quieres llevar a que aborte pero tienes que pagar 300.000 pesetas, pedir dinero para pagar las letras de la casa para que no te embarguen, etc. Pero lo más importante que tiene que hacer, es acudir a un especialista de una organización terapéutica del juego para que le ayuden a salir.

José Herrera, afirma que era infeliz, perdió su dignidad como persona, su trabajo, su casa, sus hijos, su mujer, su familia en general, perdió prácticamente todo, y tuvo que llegar a ese punto para darse cuenta de que algo le estaba sucediendo, pero antes no había tanta información, antes se era simplemente un vicioso, te veían como un bicho raro, pero que estaba ahí. Estuvo a punto de suicidarse cuatro o cinco veces cosa que no consiguió hacer y empezó a darse cuenta de lo que estaba perdiendo a causa del juego. El dinero no le importaba, sus hijos le veían como un vicioso, su mujer no le veía como un marido; la dignidad fue lo que más le costó recuperar, para ello, fue a un psiquiatra y le mandó a una asociación donde pudieran tratar este tipo de enfermedad que si no es mediante terapia de grupo y con la ayuda familiar, es muy difícil salir. Solía gastar lo que tenía, porque si no tenía pedía y si no intentaba conseguirlo. Hay gente que llega a robar para jugar a las máquinas, a falsificar documentos, a estafar, a vender propiedades, hay gente que llega a hacer cualquier cosa para jugar. Ahora su única pregunta es: ¿Por qué lo hacía? Él se daba cuenta de lo que estaba haciendo, cuando perdía dinero, le dolía y no lo volvía a hacer durante un tiempo, porque en el momento en el que tenía dinero, volvía a hacerlo otra vez. Lo que más le duele, es que lo que hizo, no tiene explicación, no tiene excusa, cuando se cae en las manos del juego no hay distinción de clases, todos gastan todo lo que pueden. Él estuvo jugando entre diez y doce años, pero cuatro meses le sirvieron para darse cuenta de que su vida estaba cambiando, y que debía tomar conciencia y poner rumbo a su vida. Comenzó por recuperar lo que había perdido, trabajando duro y pagando sus deudas, ganó la confianza de su mujer y de sus hijos, no al cien por cien, pero ya empezaron a verle como lo que era, una persona. Ya lleva diez años rehabilitado y no juega a nada, ni lotería de ONCE, de Navidad, ni máquinas, bingos, nada. Y afirma ser feliz.

Unos años más tarde de su rehabilitación, con la ayuda de Cáritas Interparroquial de Manzanares y un psicólogo de Manzanares, que trabajaba en A.T.E.J. de Madrid, le propusieron crear una organización contra el juego patológico, y se fundó en Manzanares, en Octubre de 1996, A.T.E.J. Manzanares.

Para rehabilitar a una persona, lo primero que se hace es poner un tratamiento, se hacen unos test, se hacen unas normas, unas pautas que hay dentro de la asociación y a partir de ahí se le hace un seguimiento psicológico, para ver el grado de ludopatía que tiene esa persona. No solo enseñan a dejar de jugar, eso es lo más fácil, enseñan a cambiar de hábitos, y esto se consigue hablando con otras personas que hayan tenido esta enfermedad o que aún la estén padeciendo. En la primera entrevista que le hace al paciente le pone su caso como ejemplo y le dice lo que se gana y se pierde, y toma conciencia de que está hablando con una persona de su mismo lenguaje. Cuesta mucho dar el primer paso, es muy duro reconocer una enfermedad patológica, hay personas que vienen forzadas por la familia, que son a las que más trabajo les cuesta salir, y hay personas que vienen con la familia, pero voluntariamente, estas ya son conscientes de lo que les sucede, y tienen menos riesgos de recaídas que quien viene obligado. Hay que tener en cuenta que no todas las personas que juegan son ludópatas, ni todo el que se bebe una cerveza o un cubata es alcohólico, ni todo el que se fuma un porro es drogadicto, el problema viene cuando se depende de ello, cuando resulta imprescindible en el día a día; todo lo que se pueda controlar, no causa ningún tipo de problema.

En el tratamiento de rehabilitación de una persona ludópata, hay una serie de normas: control externo de dinero, hacer una cuenta acomunada, no se puede llevar dinero en un principio, el dinero que se lleva hay que llevarlo justificado y hay que dar cuentas al familiar. Cuando se llega a la asociación hay que venir acompañado de un familiar para hacer la primera entrevista y luego para su seguimiento y ayuda, también pueden acompañarles. Las normas más importantes, son la sinceridad y la verdad.

El consejo de José Herrera para los que permanecen atrapados por el juego, “es que lo mejor es darse cuenta de que eso no conduce a nada, y tienen que aprender lo que se pierde y lo que se gana, porque lo económico no tiene valor, lo que sí que lo tiene es la familia, y la dignidad como persona. Porque para cualquier otra enfermedad vamos al médico, pero la ludopatía, no es una cosa que se pueda curar con medicinas, sino relacionándose con personas que sepan realmente lo que es estar enfermo de ludopatía”.

Para concluir, la única forma de que se pueda empezar a solucionar el problema del juego, es evitando que las máquinas tragaperras estuviesen en los bares, que las pusiesen en sitios especiales, como el casino, para que quien quiera vaya a buscarlas, así habría menos ludópatas. También cabe saber que en esta organización no sólo trabajan con personas mayores, sino que también trabajan con personas adolescentes. No sólo es ludópata la gente que juega en las máquinas tragaperras y demás, también lo son las personas que dependen del móvil o de Internet.